
Varios vehículos blindados Ajax del Ejército británico presentaron nuevas averías durante las pruebas realizadas para retirarlos del almacenamiento y volver a ponerlos en servicio, según medios británicos.
Los ingenieros detectaron los problemas durante los trabajos de puesta en funcionamiento y decidieron devolver los vehículos al taller para su reparación. Hasta el momento, no trascendió cuáles fueron exactamente las fallas encontradas.
El programa Ajax, valuado en unos 6.300 millones de libras esterlinas, se convirtió en uno de los mayores contratos de adquisición de material militar del Reino Unido en las últimas décadas. El proyecto busca reemplazar parte de la actual flota de vehículos blindados del Ejército británico, algunos de cuyos modelos entraron en servicio en 1971.
Un programa con años de retrasos
El Ministerio de Defensa británico prevé contar para 2030 con 589 vehículos Ajax de seis variantes diferentes. La intención es que estas unidades se conviertan en un componente central de las brigadas blindadas y de las unidades de reconocimiento y ataque durante las próximas décadas.
Sin embargo, el programa acumula casi diez años de retrasos debido, entre otros factores, a problemas relacionados con el ruido y las vibraciones de los vehículos.
Durante las pruebas realizadas anteriormente, decenas de militares reportaron síntomas como mareos, vómitos, entumecimiento de las extremidades y problemas auditivos. Estas dificultades generaron cuestionamientos sobre las condiciones de operación de los blindados.
Dudas sobre el futuro del programa
Las dificultades técnicas y los retrasos también provocaron preocupación en el Parlamento británico. En junio, la Comisión de Cuentas Públicas advirtió que existe la posibilidad de que los vehículos Ajax no lleguen a ser utilizados en operaciones de combate.
La aparición de nuevas averías durante los trabajos para recuperar los vehículos almacenados vuelve a poner en duda los plazos y el futuro de un programa considerado clave para la modernización de las fuerzas terrestres británicas.


