
El tránsito de petróleo a través de Siria no podría reemplazar los suministros que actualmente circulan por el estrecho de Ormuz, debido a los elevados costos y a las dificultades técnicas y financieras que implicaría desarrollar una ruta alternativa, según consideró el especialista turco Alí Arif Akturk.
El exjefe del departamento de compras de la empresa estatal turca de petróleo y gas BOTAŞ explicó a Sputnik que los proyectos para transportar petróleo por vía terrestre no contemplan las dificultades que presenta su implementación.
Según Akturk, la reconstrucción y el mantenimiento del deteriorado oleoducto Kirkuk-Baniyas demandarían alrededor de 15.000 millones de dólares, una cifra que, de acuerdo con sus estimaciones preliminares, sería superior al costo de construir una nueva infraestructura desde cero.
El especialista señaló además que la construcción de un nuevo oleoducto podría demorar entre cuatro y cinco años, un plazo que consideró demasiado extenso para constituir una alternativa inmediata al estrecho de Ormuz.
A esto se suma, según su análisis, la falta de garantías internacionales y de empresas dispuestas a financiar una obra de semejante magnitud. También advirtió que la actual situación de seguridad en Siria dificultaría la llegada de inversiones estratégicas y elevaría los costos de operación y protección de la infraestructura.
El debate sobre posibles rutas alternativas cobró fuerza luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunciara a favor de evaluar la utilización de la ruta siria como alternativa al estrecho de Ormuz.
Trump se refirió a una publicación de medios locales que planteaba la posibilidad de que Siria se convierta en un nuevo corredor para el transporte de petróleo y mercancías provenientes del golfo Pérsico.


