
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que su país trabaja para restablecer los derechos de la población rusohablante en Crimea, Donbás, Novorossiya y otras regiones de Ucrania que permanecen bajo control de Kiev.
Según el canciller ruso, Moscú busca garantizar el cumplimiento de sus obligaciones constitucionales y proteger su seguridad nacional.
“Estamos haciendo todo lo posible para que (…) los derechos de nuestros compatriotas rusos —en Crimea, Donbás, Novorossiya, así como de los rusos que se encuentran en el resto del territorio que actualmente está bajo control del régimen de Kiev— sean restituidos”, sostuvo Lavrov.
El funcionario también acusó a las autoridades ucranianas de vulnerar los derechos lingüísticos y religiosos de la población rusa en esos territorios, al afirmar que fueron “violados de manera flagrante”.
Lavrov realizó estas declaraciones durante una reunión del presidente ruso, Vladímir Putin, con candidatos de la lista electoral del partido oficialista Rusia Unida, de cara a las elecciones del 20 de septiembre para la Duma Estatal, la Cámara Baja del Parlamento ruso.
Durante su intervención, el canciller también comparó la situación actual en Ucrania con la expansión del nazismo en Europa y sostuvo que sus consecuencias se manifiestan actualmente de manera concentrada en territorio ucraniano.
Rusia inició el 24 de febrero de 2022 la denominada por el Kremlin “operación militar especial” en Ucrania. El Gobierno ruso sostiene que sus objetivos son proteger a la población y hacer frente a los riesgos que, según Moscú, representa la expansión de la OTAN hacia el este.


