
Irán rechazó las acusaciones formuladas por Colombia tras la decisión de Bogotá de romper las relaciones diplomáticas y calificó de “infundados” los argumentos utilizados para justificar la medida. Teherán sostuvo además que la decisión estuvo influenciada por Estados Unidos e Israel y lanzó acusaciones contra el Gobierno colombiano.
En un comunicado difundido por la agencia oficial IRNA, el Ministerio de Exteriores iraní cuestionó la ruptura de unas relaciones diplomáticas que se habían mantenido durante más de medio siglo y afirmó que la decisión contradice el principio de respeto mutuo y los intereses de ambos pueblos.
La Cancillería iraní sostuvo que ninguna de las acusaciones planteadas por el Gobierno colombiano para fundamentar la decisión resulta “justificada o lógica”. También rechazó específicamente la designación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista por parte de Colombia.
Teherán afirmó que Bogotá actuó bajo la influencia de Estados Unidos e Israel. Además, acusó al Gobierno colombiano de estar fuertemente influido por organizaciones vinculadas con la producción y distribución de drogas y de formar parte de una red de “narcoterrorismo” que opera en América y otras regiones.
En ese sentido, Irán afirmó que Colombia “no está en posición” de dar lecciones a otros países sobre terrorismo y narcotráfico.
La Cancillería iraní calificó las acusaciones colombianas como un “hipócrita intento de desviar la atención” y responsabilizó a Colombia por el tráfico de cargamentos de drogas hacia diferentes partes del mundo, incluido Irán.
Como ejemplo, Teherán mencionó la reciente incautación de 55 kilos de cocaína en la capital iraní. Según la versión difundida por las autoridades de ese país, la droga procedía de Colombia y había sido ingresada por una red vinculada con “personas influyentes” colombianas.
La decisión de Colombia
Bogotá anunció el jueves la ruptura formal de sus relaciones diplomáticas con Irán, con efecto desde el 19 de septiembre. La Cancillería colombiana justificó la decisión por razones de “seguridad nacional y hemisférica” y mencionó, entre otros argumentos, presuntos vínculos de Teherán con organizaciones terroristas y grupos narcoterroristas, además de acusaciones relacionadas con violaciones de derechos humanos.
Los vínculos consulares entre ambos países, sin embargo, permanecerán activos.
En paralelo, Colombia designó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista y anunció mayores controles para impedir el ingreso al país de personas vinculadas con esa fuerza.
Ante estas medidas, Teherán advirtió que adoptará “las medidas necesarias” para proteger sus intereses nacionales frente a lo que definió como una actitud “injustificada y hostil” del Gobierno colombiano.


