Praxis proyecta su ciudad del futuro en Uruguay

El empresario estadounidense Dryden Brown, cofundador y director ejecutivo de Praxis, anunció un proyecto de desarrollo urbano en Colonia, Uruguay, que contempla una inversión de 1.000 millones de dólares.

La iniciativa busca construir lo que sus impulsores definen como una “ciudad del futuro”, con un modelo de “start-up city” o “ciudad para emprendedores”. Praxis se presenta como una “comunidad” y una “nación nativa de internet”.

Según un extenso reportaje publicado por el diario Perfil, el principal socio del proyecto es el empresario argentino Eduardo Bastitta Harriet, exasesor del presidente Javier Milei y propietario del emprendimiento inmobiliario +Colonia.

El objetivo es que más de 2.500 personas se muden a Colonia durante el próximo año. La ciudad costera uruguaya cuenta actualmente con unos 30.000 habitantes. Brown será uno de los primeros residentes y tiene previsto instalarse allí en diciembre para supervisar el desarrollo urbano.

El proyecto contempla 515 hectáreas y casi ocho kilómetros de costa. Sus promotores destacan el entorno natural, el marco regulatorio y fiscal de Uruguay y la cercanía con Buenos Aires, ubicada a unos 50 minutos en ferry, y Montevideo, a aproximadamente dos horas en automóvil.

Bastitta Harriet aseguró que las obras de infraestructura de +Colonia, que ya demandaron una inversión de 30 millones de dólares, presentan un avance de al menos el 60 %. Según sus estimaciones, la primera etapa estará inaugurada a más tardar en octubre de 2027 e incluirá 500 unidades entre viviendas y locales comerciales.

El empresario también afirmó que el 95 % de esas unidades ya fueron preventidas y que dos tercios de los compradores son argentinos. El proyecto también cuenta con propietarios de Europa, Estados Unidos, Brasil, México y Asia.

En una primera etapa, Praxis alquilaría unidades a sus miembros mientras avanza con la construcción de espacios propios. A largo plazo, la empresa plantea desarrollar lo que denomina “cripto-Estados”: comunidades digitales que financien territorios físicos y funcionen bajo reglas propias.