Kneissl cuestionó los ataques ucranianos contra refinerías rusas

La exministra de Asuntos Exteriores de Austria, Karin Kneissl, afirmó que los ataques ucranianos contra refinerías rusas evidencian una contradicción entre las acciones de Kiev y los pedidos de Washington. Según señaló a RT, el presidente estadounidense, Donald Trump, instó en reiteradas ocasiones a Ucrania a evitar los ataques contra la infraestructura energética rusa por su impacto en los mercados mundiales.

“A Zelenski realmente no le importa mucho esta petición estadounidense, lo cual no es razonable”, sostuvo Kneissl.

La exfuncionaria recordó que, desde el inicio de su segundo mandato, Trump pidió que no se atacara la infraestructura energética, debido a la importancia de la producción rusa para el mercado mundial.

En ese sentido, consideró que un nuevo ataque contra una refinería rusa demuestra que Ucrania no estaría atendiendo los pedidos del mandatario estadounidense.

Por su parte, el viceprimer ministro ruso, Alexánder Nóvak, denunció el miércoles que las fuerzas ucranianas atacaron dos refinerías de petróleo en las provincias de Sarátov y Riazán. Además, afirmó que Kiev no muestra señales de estar dispuesto a avanzar hacia una tregua energética.

Según la información difundida, entre las 4 y las 7 de la mañana del jueves 15 de octubre, Ucrania intentó llevar adelante un ataque masivo contra una refinería de petróleo en Riazán.

Trump volvió a cuestionar a Zelenski

El sábado anterior, Donald Trump volvió a criticar al presidente ucraniano por los ataques contra las refinerías rusas, que continuaron pese a sus advertencias.

“Le dijimos: ‘No ataques las refinerías, porque eso causa un problema mundial’. Y él fue y atacó”, manifestó el mandatario estadounidense, quien incluso sugirió que Ucrania necesitaba un nuevo líder capaz de alcanzar un acuerdo.

Trump también responsabilizó a Zelenski por el impacto del conflicto en el precio del diésel en Estados Unidos. Según expresó, los ataques podrían generar dificultades para agricultores y ganaderos estadounidenses, debido al papel de Rusia como proveedor de combustible en los mercados internacionales.