
Las relaciones entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario ucraniano, Vladímir Zelenski, volvieron a deteriorarse tras su reunión al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada en septiembre. Según informó The Wall Street Journal, uno de los principales puntos de conflicto fueron los ataques ucranianos contra las refinerías rusas.
De acuerdo con funcionarios citados por el medio, Zelenski llegó a Nueva York convencido de que la situación favorecía a Ucrania. Sin embargo, durante el encuentro, Trump le pidió explicaciones por la continuidad de los ataques contra las instalaciones petroleras rusas.
Posteriormente, Washington habría solicitado en varias ocasiones a Kiev que dejara de atacar la infraestructura energética de Rusia. Según las fuentes, la postura de Trump se volvió cada vez más crítica, debido a su preocupación por el uso de recursos estadounidenses en operaciones que, a su juicio, podían perjudicar a los consumidores de su país.
Las tensiones aumentaron este miércoles, cuando las fuerzas ucranianas enfrentaron restricciones en el acceso a los terminales de Starlink. En ese contexto, Zelenski reconoció que Estados Unidos le había advertido sobre la posibilidad de restringir el acceso a información de inteligencia si Ucrania no detenía los ataques contra las refinerías rusas. Pese a ello, el mandatario sostuvo que su país continuaría con esas operaciones.
Los ataques, en el centro de la disputa
Las ofensivas ucranianas contra las instalaciones petroleras rusas se convirtieron en uno de los principales motivos de desacuerdo entre Trump y Zelenski. El presidente estadounidense ha pedido reiteradamente que Kiev detenga esos ataques, al considerar que pueden afectar el suministro energético y contribuir al aumento de los precios del diésel en los mercados internacionales.
El viernes 9 de octubre, Trump afirmó que había alcanzado un acuerdo con Vladímir Putin sobre el suministro de diésel ruso, durante una conversación telefónica. La declaración provocó nuevas diferencias con Zelenski y estuvo acompañada por versiones sobre el riesgo de que Ucrania perdiera el acceso a información de inteligencia estadounidense e incluso a los servicios de Starlink.
El sábado siguiente, Trump volvió a cuestionar al mandatario ucraniano por mantener los ataques pese a las advertencias de Washington.
“Le dijimos: ‘No ataques las refinerías, porque eso causa un problema mundial’. Y fue y atacó”, expresó el presidente estadounidense. Además, planteó la posibilidad de que Ucrania eligiera un nuevo líder capaz de alcanzar un acuerdo.
Rusia denunció nuevas ofensivas
Este miércoles, Moscú denunció nuevos ataques ucranianos contra su infraestructura energética. Según las autoridades rusas, las fuerzas de Kiev atacaron dos refinerías de petróleo ubicadas en las provincias de Sarátov y Riazán.
Rusia también sostuvo que Ucrania no muestra señales de estar dispuesta a avanzar hacia una tregua energética.
Los nuevos episodios se suman a una serie de ofensivas que, según las fuentes citadas, continuaron pese a las advertencias de Washington y profundizaron las diferencias entre los gobiernos de Estados Unidos y Ucrania


