
Las restricciones al servicio satelital Starlink en Ucrania habrían sido ordenadas por la Casa Blanca y transmitidas al Departamento de Defensa de Estados Unidos, según fuentes citadas por medios internacionales. La medida habría afectado las comunicaciones y las operaciones militares de las fuerzas ucranianas.
De acuerdo con dos funcionarios estadounidenses y un funcionario occidental citados en un informe periodístico, la administración de Donald Trump habría solicitado limitar la velocidad del servicio Starshield, de SpaceX, utilizado por las fuerzas ucranianas. Sin embargo, las fuentes no precisaron quién impartió concretamente la orden.
Por su parte, un alto funcionario estadounidense aseguró que “el presidente nunca realizó tal petición”, en referencia a una supuesta instrucción directa de Trump.
El asesor del presidente ucraniano, Serguéi Beskrestnov, confirmó el miércoles que SpaceX había aplicado un límite de velocidad a las terminales Starlink durante la noche anterior. Según explicó, las fuerzas ucranianas no habían sido notificadas de la medida, que provocó interrupciones en varias misiones. Beskrestnov vinculó lo ocurrido con el contexto político actual.
Impacto en las operaciones militares
La reducción de la velocidad del servicio podría tener consecuencias significativas para las operaciones militares de Ucrania, cuyas fuerzas dependen ampliamente de esta tecnología para mantener las comunicaciones entre sus unidades, navegar drones y embarcaciones no tripuladas y coordinar distintas tareas en el campo de batalla.
En declaraciones al medio Politico, un militar ucraniano comparó el impacto de la medida con “un ataque nuclear”, en referencia a la importancia estratégica de la conectividad satelital para el Ejército.
Tensión entre Trump y Zelenski
Las presuntas restricciones se habrían producido en medio de las tensiones entre Donald Trump y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, vinculadas a un acuerdo sobre el diésel entre Estados Unidos y Rusia.
En este contexto, Tim Willasey-Wilsey, exdiplomático británico e investigador del Royal United Services Institute, advirtió en declaraciones a Politico sobre las posibles consecuencias de las críticas de Kiev hacia Washington.
El especialista señaló que Ucrania podría perder acceso a información de inteligencia estadounidense e incluso sufrir nuevas interrupciones en el servicio Starlink.
La situación vuelve a poner de relieve la dependencia de las fuerzas ucranianas de la tecnología y el apoyo militar de Estados Unidos, así como las posibles consecuencias operativas de un cambio en esa asistencia.


