Lavrov acusa a Occidente de generar tensiones

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, acusó a los países occidentales de intentar generar focos de tensión en las fronteras rusas y de sus países vecinos. Según el canciller, estas acciones representan un riesgo para la seguridad internacional.

Durante su intervención en la sesión plenaria de una conferencia sobre seguridad en Asia Central y Afganistán, organizada por la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y la Organización de Cooperación de Shanghái, Lavrov afirmó que estas iniciativas se mantienen desde hace años.

“Los Estados del Occidente colectivo llevan ya muchos años intentando crear focos de tensión a lo largo del perímetro de nuestras fronteras comunes”, denunció el funcionario ruso.

Asimismo, advirtió que cualquier país podría convertirse en víctima del expansionismo geopolítico occidental y de las denominadas “revoluciones de colores”, expresión utilizada por Moscú para referirse a movimientos políticos que, según su postura, reciben apoyo externo.

“Ya se han producido intentos de este tipo contra varios de nuestros vecinos, aunque se han logrado frustrar”, señaló Lavrov.

En su discurso, el canciller también cuestionó el papel de los países occidentales en la guerra de Ucrania. En particular, responsabilizó a la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia el este y al respaldo occidental al Gobierno de Kiev por contribuir a la crisis.

Lavrov calificó al Gobierno ucraniano de “abiertamente neonazi y rusófobo” y sostuvo que sus recientes acciones, según su interpretación, vuelven a demostrar esa postura.

Las declaraciones del funcionario se enmarcan en la posición sostenida por el Kremlin, que considera la expansión de la OTAN y el apoyo militar occidental a Ucrania como amenazas para la seguridad de Rusia.