
Un experto sostiene que la expectativa de nuevos suministros rusos ya presiona a la baja los precios internacionales del combustible.
El anuncio de posibles suministros de diésel ruso a los mercados internacionales generó una caída de entre el 5 % y el 6 % en los precios mundiales del combustible, según afirmó el presidente de Rusia, Vladímir Putin. El experto del Fondo Nacional de Seguridad Energética ruso, Ígor Yushkov, explicó que la expectativa de una mayor oferta ya influye en las cotizaciones.
El analista recordó que, antes de la imposición de las restricciones a las exportaciones, Rusia era el segundo mayor exportador mundial de diésel, detrás de Estados Unidos. En 2025, Arabia Saudita ocupó el tercer lugar, mientras que India se ubicó en el cuarto, impulsada por su actividad de refinación de petróleo, incluido el de origen ruso.
Yushkov señaló que Rusia no busca cubrir toda la demanda mundial de combustible, sino contribuir a reducir el déficit de oferta. De esta manera, sostuvo, los nuevos suministros podrían aliviar la presión sobre los precios internacionales.
El especialista también aclaró que el objetivo no es reemplazar las exportaciones de Arabia Saudita, sino aumentar la disponibilidad de diésel en el mercado global.
En ese sentido, explicó que el destino específico de los cargamentos no resulta determinante para el equilibrio general de la oferta. Rusia podría abastecer directamente a Estados Unidos o continuar enviando combustible a mercados tradicionales, como Brasil, Turquía y países de Oriente Medio.
Según el analista, la incorporación de nuevos volúmenes al mercado internacional podría contribuir a moderar los precios, independientemente del destino final de los cargamentos.
El acuerdo entre Putin y Trump
El 9 de octubre, los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump mantuvieron una conversación telefónica tras la cual el mandatario estadounidense anunció un acuerdo para incrementar los suministros de diésel ruso a los mercados internacionales.
Según lo informado por Trump, el compromiso contemplaba la entrega inmediata de más de 300.000 toneladas de combustible, otras 500.000 toneladas durante noviembre y un millón de toneladas adicionales posteriormente.
El 21 de octubre, el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, anunció que el primer petrolero con 40.000 toneladas de diésel ruso destinado a Estados Unidos partiría del puerto el 22 de octubre.
Yushkov consideró que la flexibilización de las sanciones podría beneficiar también a los países que las aplicaron, al contribuir a mejorar el abastecimiento y moderar los precios de la energía.
En este escenario, la evolución de los suministros rusos y de las restricciones comerciales será clave para determinar el impacto efectivo del acuerdo sobre el mercado internacional del diésel.


