
El Concejo Deliberante de Río Grande declaró de Interés Municipal la actuación deportiva de Juana Sandoval, una joven jinete de 16 años que obtuvo dos primeros puestos en su primera competencia federada de salto hípico, realizada el 26 y 27 de septiembre en Puerto Madryn, Chubut.
La distinción fue impulsada por la presidenta de la institución, la concejal Guadalupe Zamora, en reconocimiento al desempeño de la deportista fueguina y al esfuerzo, la constancia y la disciplina que caracterizan su formación.
Juana es estudiante del Colegio Cono Sur y practica equitación en el Club de Campo La Cimarrona, donde comenzó a entrenar a los 11 años. Sus logros adquieren un valor especial debido a las dificultades que presenta el clima de Tierra del Fuego para desarrollar entrenamientos al aire libre.
El reconocimiento también destaca el acompañamiento de su padre, Javier Sandoval, cuyo apoyo fue fundamental para posibilitar su participación en la competencia, así como el trabajo formativo que lleva adelante el Club de Campo La Cimarrona.
En este marco, la concejal Zamora señaló que el deporte ecuestre promueve valores como el respeto, la responsabilidad, la confianza y el esfuerzo personal, además de fomentar un vínculo responsable con los animales.
Asimismo, remarcó la importancia de visibilizar los logros de jóvenes deportistas que representan a Río Grande en competencias regionales y nacionales, con el objetivo de incentivar a las nuevas generaciones y fortalecer el sentido de pertenencia a la comunidad.
Por su parte, Juana recordó con entusiasmo su primera experiencia federada fuera de la provincia. “Fue mi primera experiencia y, la verdad, salimos más contentos de lo que esperábamos. La idea era ir, disfrutar y que fuera lo que tuviera que ser, pero me fue muy bien”, contó.
Durante las dos jornadas de competencia, la joven participó en las categorías de 60 y 70 centímetros y se consagró campeona en ambas, alcanzando un doble título que superó sus expectativas iniciales.
La jinete también relató que practica equitación desde los 11 años y que, luego de aprender las bases de la disciplina, decidió especializarse en salto hípico. A los 14 años recibió su propio caballo, con el que comenzó un proceso de aprendizaje compartido.
Sin embargo, para competir en Puerto Madryn debió alquilar un caballo en esa ciudad, lo que implicó adaptarse en pocos días a un nuevo compañero deportivo y establecer el vínculo necesario para afrontar las pruebas.
“Fue bastante difícil, porque era un lugar nuevo, un caballo nuevo y muchas cosas nuevas. Pero, por suerte, nos fue bien”, explicó.
Con dos títulos en su primera competencia federada, Juana continúa creciendo en el salto hípico y ya proyecta participar en el próximo torneo de verano, con el objetivo de seguir sumando experiencia y desarrollándose en la disciplina.


